Educar a tu perro no tiene por qué ser complicado. Con un enfoque positivo y constante, puedes lograr avances rápidos y duraderos. Aquí te comparto cinco claves que aplico en todas mis sesiones:
1. Recompensa lo que hace bien
Utiliza premios, caricias o su juguete favorito para reforzar cada conducta positiva.
2. Sesiones cortas y frecuentes
Es preferible entrenar 5 minutos varias veces al día que una sesión larga que lo agote.
3. Entrena en un entorno sin distracciones
Al principio, elige un lugar tranquilo. Más adelante, añade estímulos progresivamente.
4. Sé coherente con tus órdenes
Usa siempre las mismas palabras y gestos para evitar confusión.
Ten paciencia
Cada perro aprende a su propio ritmo. Evita castigos y celebra cada avance, por pequeño que sea.